La industria cosmética está sometida a una regulación cada vez más exigente. Cumplir con las Buenas Prácticas de Fabricación (BPF) no es solo una obligación legal: es una garantía de seguridad para el consumidor y un elemento clave de competitividad para cualquier empresa del sector.
La norma ISO 22716 establece las directrices internacionales que deben seguir las empresas fabricantes de cosméticos para asegurar que sus productos se producen, controlan, almacenan y distribuyen en condiciones que garantizan su calidad e inocuidad. Su correcta aplicación abarca desde las instalaciones y los equipos hasta la gestión documental, pasando por el control de materias primas, los procesos de fabricación y los mecanismos de respuesta ante desviaciones o reclamaciones.
Con este curso aprenderás a interpretar y aplicar los requisitos de la ISO 22716 en el contexto real de una empresa cosmética, recorriendo todos los elementos del sistema de calidad: el factor humano, la infraestructura, las operaciones de producción y envasado, el control de calidad en laboratorio y los sistemas de mejora continua y auditoría interna.
Una formación práctica y completa para quienes quieren dominar las BPF cosméticas de principio a fin.